Si lo tuyo son las especialidades técnicas, la ingeniería, pero no tienes claro que especialidad es la que tiene mejores salidas, buena remuneración económica y proyección de futuro tiene, la respuesta es sin duda Ingeniería de Minas.
El sector, esencial y en auge, precisa urgentemente la incorporación de profesionales
En un mundo donde la tecnología y la economía global avanzan sin pausa, la industria de las materias primas minerales enfrenta un reto inesperado: la escasez de talento especializado. Este fenómeno no solo representa un desafío, sino también una oportunidad dorada para quienes buscan carreras estables y altamente remuneradas en un sector clave para el futuro.
La industria minera se encuentra en una época de cambios, impulsada por la modernización y la digitalización con una visión más integrada de minería, energía, medioambiente y economía circular. Tanto a nivel global como en el País Vasco, Navarra, La Rioja y Soria, tiene múltiples desafíos; entre ellos, la falta de personal para cubrir miles de puestos cualificados para los próximos años.
Según el último informe de la Agencia Internacional de Energía (AIE) para limitar el aumento del calentamiento global en 1,5 °C para 2040 se requiere una inversión en materiales clave para el desarrollo de energías renovables de 730.000 millones de euros. Sin embargo, la caída de precios de minerales esenciales, favorable para los consumidores, se ha convertido en un obstáculo para que las empresas inviertan debido a la baja rentabilidad, poniendo en peligro alcanzara los objetivos necesarios para la garantizar la vida en nuestro planeta.
Ni gas ni petróleo, pero sí metales en la tierra. España ha sido un objetivo codiciado por sus riquezas subterráneas durante 2.000 años, desde que los romanos realizaron las primeras excavaciones. En aquel entonces, no se disponía de las herramientas actuales ni la tecnología podía indicarles la ubicación del brillante metal dorado.
El almacenamiento geológico de energía es un elemento clave para asegurar el suministro energético, pero también para el desarrollo de las energías renovables, especialmente la solar y la eólica. La naturaleza intermitente de estas fuentes de energía, hace necesario poder disponer de reservas para compensar los periodos con baja o nula producción y para ello las minas subterráneas reutilizadas pueden ser la solución para guardar estos recursos.
La industria minera se encuentra en una época de cambios, impulsada por la modernización y la digitalización con una visión más integrada de minería, energía, medioambiente y economía circular. Tanto a nivel global como en el País Vasco, Navarra, La Rioja y Soria, tiene múltiples desafíos; entre ellos, la falta de personal para cubrir miles de puestos cualificados para los próximos años.
La minería es un sector clave de la economía mundial, por lo que es necesario seguir incorporando personal para todo tipo de puestos. Por ello, representa una gran oportunidad para lograr la igualdad de género y de retribución laboral y para conseguirlo hay que derribar mitos y poner de relieve el valor que puede aportar la incorporación femenina.
Según ha identificado la Comisión Europea, la minería es una de las industrias estratégicas clave para el futuro de la economía de la Unión Europea. Además, ha establecido una serie de iniciativas para apoyar la inversión en esta actividad mejorando la sostenibilidad y la competitividad de su industria.
El sector minero siempre ha estado asociado a la idea de que el impacto que genera en el medioambiente es negativo. Sin embargo, con el paso del tiempo se ha demostrado que se trata de una industria esencial para la transición y sostenibilidad energética. A raíz de esto surge el término de la minería climática, que hace referencia a todos los beneficios que proporciona el sector a la lucha contra el cambio climático.