Un equipo de investigadores Chino ha desarrollado células fotovoltaicas híbridas capaces de generar electricidad de la luz solar y las gotas de lluvia
La energía solar fotovoltaica es la que aprovecha la radiación electromagnética del sol para convertirla en electricidad aunque tiene el inconveniente de producir poca cantidad de energía los días lluvia. Esto parece estar a punto de cambiar, ya que un equipo de investigadores chino ha desarrollado unas células fotovoltaicas híbridas capaces de generar electricidad a partir tanto de la luz solar como de la energía cinética de las gotas de lluvia.
La base del funcionamiento del equipo son los nanogeneradores triboeléctricos TENG (capaces de generar energía mediante pequeños golpes), que convierten la energía mecánica en energía eléctrica. El sistema propuesto por la Universidad Soochow incluye una fina capa de generadores TENG en la superficie de la célula fotovoltaica. Ambos sistemas estarían integrados gracias a un electrodo mutuo que conduciría la energía que el nanogenerador ha extraído de la energía mecánica de las gotas de lluvia hasta el sistema fotovoltaico.
La idea creada por la Universidad China de Soochow es aún un prototipo, pero se contempla su cada vez más cercana inclusión al mercado. De ocurrir esto, sería una revolución en los sistemas solares fotovoltaicos, ya que una de sus desventajas son las intermitencias en su suministro, debido a su dependencia de la calidad de la radiación procedente del sol.
Pero, naturalmente, la energía obtenida estaría en consonancia con la energía aportada por el impacto de la lluvia o el granizo contra el panel, y nunca, por si sola, superior al efecto de la insolación.
En otras ocasiones en las que se ha tratado de integrar ambos métodos los equipos habían resultado ser poco prácticos, por su gran tamaño o complejidad. Pero el sistema de nanogeneradores TENG es tan liviano que Zhen Wen, uno de los científicos que ha participado en el proyecto, afirma que están estudiando aplicar esta capa de nanogeneradores a las prendas de vestir. Con esto pretenden que el movimiento o el roce mecánico que se genera al caminar sirva para crear energía eléctrica con la que poder cargar pequeños dispositivos.
Tal y como han asegurado sus creadores, la adición de los nanogeneradores TENG a los sistemas de producción fotovoltaica conllevan muchas mejoras con respecto a los sistemas convencionales ya que al margen de generar energía de la lluvia, reducen los reflejos y cuentan con una mayor protección de la celda solar, en especial frente al agua.