Cuando se menciona la palabra “minería”, muchos piensan en túneles oscuros y grandes excavaciones heredadas del pasado. Pero la realidad del siglo XXI pinta un paisaje muy distinto: la Ingeniería de Minas se ha transformado en una disciplina vibrante, versátil y estratégica, clave para la transición energética, la innovación tecnológica y el desarrollo sostenible.