Unos restos de estiercol, fragmentos textiles y materias orgánicas preservadas durante milenios en el valle de Timna , Israel, aportan nuevas evidencias sobre la legendaria riqueza del rey bíblico Salomón. Un grupo de arqueólogos descubrieron estos restos en un antiguo campamento minero, una zona repleta de minas de cobre y campos de fundición, lugar donde se calentaba el mineral para convertirlo en metal.