La inteligencia artificial (IA) ha irrumpido con fuerza en el sector de la gestión de residuos, ofreciendo soluciones innovadoras que prometen acelerar la transición hacia una economía más circular y sostenible. En 2025, las herramientas digitales aplicadas al reciclaje y la recolección de desechos están demostrando su potencial para reducir costos operativos, mejorar la eficiencia de los procesos y, lo más importante, contribuir a la reducción de la huella de carbono.