Un estudio geodinámico de alta precisión realizado por Asier Madarieta, investigador de la Universidad Pública del País Vasco (UPV/EHU), ha demostrado que el territorio de España y Portugal se desplaza de forma lenta, constante y asimétrica. Esto se debe al constante choque de la placa tectónica africana contra la euroasiática, un fenómeno que encoje la corteza terrestre del sur de Europa y acumula cargas eléctricas en las fracturas del Mediterráneo occidental.