El Reino Unido ha puesto el foco en el subsuelo para avanzar en su transición energética. Un proyecto desarrollado en Cornualles ha logrado perforar hasta cinco kilómetros de profundidad con un objetivo claro: extraer calor de la Tierra y convertirlo en una fuente de energía continua, limpia y gestionable.
La iniciativa, impulsada por Geothermal Engineering Limited, ha sido presentada como una alternativa real a los combustibles fósiles en un contexto marcado por la volatilidad de los precios del petróleo y la necesidad de garantizar el suministro energético.
El control de partículas en suspensión sigue siendo uno de los principales retos técnicos y regulatorios del sector extractivo
La innovación tecnológica continúa marcando el rumbo de la minería del siglo XXI. En este contexto, un desarrollo basado en el uso de nanoespumas ha demostrado ser capaz de reducir hasta en un 87% las emisiones de polvo generadas durante las voladuras, uno de los procesos más críticos desde el punto de vista ambiental y de seguridad.
La solución ha sido desarrollada por investigadores de la Universidad Andrés Bello y se presenta como una alternativa más eficaz a los sistemas tradicionales de riego, especialmente en entornos donde la disponibilidad de agua es limitada o su evaporación reduce su efectividad.
Este corredor marítimo, situado entre Irán y la península arábiga, apenas alcanza los 40 kilómetros de anchura en su punto más estrecho. Sin embargo, por él circula diariamente uno de los flujos energéticos más importantes del planeta.
Durante años se habló de transición energética y de un futuro cada vez menos dependiente de los hidrocarburos. Sin embargo, el mes de marzo ha recordado con crudeza una realidad que la geopolítica nunca ha dejado de señalar: cuando el petróleo tiembla, la economía mundial también lo hace.
Las tensiones militares en Oriente Medio han provocado un fuerte nerviosismo en los mercados energéticos. La subida ha tenido un efecto inmediato en el mercado minorista europeo.
El pasado, 4 de febrero, el vicepresidente estadounidense, J. D. Vance, organizó una cumbre, a la que asistieron unos 40 países, con el objetivo de garantizarse un acceso seguro y continuado a los denominados “minerales o tierras raras” y, de paso, contrarrestar el peso de China.
Vance propuso a los asistentes la creación de un bloque comercial que estabilice los precios y las cadenas de suministro frente al dominio sobre los mismos que ejerce China. Entre ellos hay cuatro países africanos con importantes reservas y enorme potencial, la República Democrática del Congo (RDC), Kenia, Guinea-Conakry y Marruecos, que aspiran a jugar su baza: facilitar sus materias primas a las empresas norteamericanas, pero, a cambio, avanzar en su industrialización, crear empleo y obtener transferencia tecnológica para pasar, a medio plazo, de meros suministradores a generar su propia industria de transformación.
Si en los años 80 la “guerra fría” giró en torno a misiles y bloques políticos, hoy se libra en torno a baterías, chips y materias primas estratégicas. Y sí, nombres como Donald Trump y China aparecen en el mapa. No como caricaturas de un cómic político, sino como protagonistas de una realidad global que está reordenando alianzas, tensiones y prioridades económicas.
El dinamismo de la transición energética, la geotermia urbana, la gestión de recursos minerales y la digitalización marcan un nuevo escenario profesional en Euskadi. El ejercicio 2025 ha supuesto un punto de inflexión para la ingeniería de minas en Euskadi. El aumento de proyectos vinculados a la transición energética y a la gestión sostenible del subsuelo ha hecho crecer la demanda de perfiles técnicos especializados, especialmente en geotecnia, geotermia, hidrogeología y planificación minera.
La compañía minera sueca Eurobattery Minerals AB ha comenzado ya los trabajos de extracción de wolframio en A Gudiña (Ourense). La explotación a cielo abierto es ya visible supone un hito para el sector minero español al ser la segunda explotación activa del país dedicada al wolframio, un metal crítico para la transición energética y tecnológica europea». Todo ello bajo la supervisión de la Xunta de Galicia, «con el cumplimiento más estricto de la normativa medioambiental».El wolframio, también conocido como tungsteno, se emplea para la metalurgia, la electrónica o la defensa hasta la energía eólica, la solar y la movilidad eléctrica.
El mercado de metales vuelve a ser protagonista absoluto. El oro, la plata y el cobre arrancaron la semana con movimientos explosivos, impulsados por la combinación perfecta de tensión geopolítica, incertidumbre económica y expectativas de recortes de tipos en Estados Unidos.