El sector minero siempre ha estado asociado a la idea de que el impacto que genera en el medioambiente es negativo. Sin embargo, con el paso del tiempo se ha demostrado que se trata de una industria esencial para la transición y sostenibilidad energética. A raíz de esto surge el término de la minería climática, que hace referencia a todos los beneficios que proporciona el sector a la lucha contra el cambio climático.
La minería española está resurgiendo de nuevo con el aumento de la demanda de minerales estratégicos. Extremadura es ahora el foco de esta transición energética al reabrirse el yacimiento de Aguablanca, situado en la localidad extremeña de Monasterio que llevaba 8 años cerrada.