El dinamismo de la transición energética, la geotermia urbana, la gestión de recursos minerales y la digitalización marcan un nuevo escenario profesional en Euskadi. El ejercicio 2025 ha supuesto un punto de inflexión para la ingeniería de minas en Euskadi. El aumento de proyectos vinculados a la transición energética y a la gestión sostenible del subsuelo ha hecho crecer la demanda de perfiles técnicos especializados, especialmente en geotecnia, geotermia, hidrogeología y planificación minera.
España afronta una transformación profunda en su modelo energético, marcada por la irrupción de las energías renovables, la necesidad de reforzar la autonomía estratégica de la Unión Europea y el reto de captar talento joven para un sector en expansión. La ingeniería de minas y energía se encuentra en el centro de este proceso, combinando tradición y futuro en un momento de cambio sin precedentes.
Un invernadero subterráneo y una bioincubadora en la superficie, demuestran que el gobierno de Asturias no solo está muy comprometido con la I+D+I, sino que lo hace en varios planos, algo insólito en el resto del país.
El sector minero siempre ha estado asociado a la idea de que el impacto que genera en el medioambiente es negativo. Sin embargo, con el paso del tiempo se ha demostrado que se trata de una industria esencial para la transición y sostenibilidad energética. A raíz de esto surge el término de la minería climática, que hace referencia a todos los beneficios que proporciona el sector a la lucha contra el cambio climático.
Eureka es un nuevo robot marino en el que está trabajando la ingeniería californiana Impossible Metals que identificará nódulos polimetálicos y los extraerá del fondo marino de forma autónoma a través de la Inteligencia Artificial. El objetivo de reducir emisiones es una preocupación también para el sector minero, incluido en España ya que según el último informe de la Agencia Internacional de la energía (IEA) la demanda de minerales para la fabricación de tecnologías limpias se multiplicará por 6 de aquí al año 2050.