El año 2022 ha sido catalogado como «un año de extremos climáticos», con temperaturas máximas, sequías, inundaciones y niveles mínimos de hielo en la Antártida, así como un aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero, principalmente derivado de los incendios forestales del verano pasado en Francia, España, Alemania y Eslovenia. Aunque todavía es temprano para valorar la situación, en lo que llevamos de 2023 se prevé «otro año» de calor extremo con un mes de abril considerado por el ministerio para la transición ecológica y el reto demográfico, como el más seco de la historia.
La industria minera en Europa esta experimentando un crecimiento constante en los últimos años, impulsado principalmente la necesidad de nuevas fuentes de energía para que seamos menos dependientes del petróleo o del gas natural y la búsqueda de nuevos metales. Este crecimiento ha generado una mayor demanda de ingenieros e ingenieras de minas para liderar proyectos y supervisar las operaciones en las minas. Sin embargo, la falta de candidatos capacitados es una de las principales preocupaciones para las empresas mineras, lo que ha llevado a un aumento en los salarios y los beneficios para los ingenieros de minas en la región.