Un grupo de estudiantes de la Universidad de Santiago de Chile (Usach) ha desarrollado una biotecnología que utiliza microorganismos para recuperar litio residual presente en salmueras tras los procesos convencionales de extracción. El proyecto, denominado BICAS, plantea una alternativa complementaria al modelo actual y estima la recuperación de hasta un 35% del mineral que hoy se pierde en etapas intermedias del proceso.
La iniciativa surge en un contexto de fuerte expansión del mercado global del litio, impulsado por la fabricación de baterías para vehículos eléctricos y sistemas de almacenamiento energético, sectores clave en la transición hacia energías más limpias.
Chile es uno de los principales actores del mercado mundial del litio y forma parte del denominado “triángulo del litio”, junto con Argentina y Bolivia, que concentra gran parte de las reservas globales del mineral. Según datos del U.S. Geological Survey (USGS), el país posee alrededor del 36% de las reservas mundiales identificadas.
En términos de producción, Chile se mantiene entre los mayores productores globales, junto con Australia, aunque su participación ha fluctuado en los últimos años debido a cambios en la demanda internacional y en los precios del mineral.
El método predominante de extracción en el país es la evaporación solar de salmuera, un proceso en el que los fluidos extraídos de los salares son depositados en piscinas de gran extensión para concentrar el litio mediante evaporación natural. Este sistema puede extenderse entre 12 y 18 meses, dependiendo de las condiciones climáticas del desierto de Atacama.
Pese a su amplia utilización, este método presenta limitaciones estructurales. Estudios del sector minero y académico han advertido que la eficiencia global del proceso puede verse afectada por pérdidas en distintas etapas de la cadena productiva, además de su alta dependencia de recursos hídricos en zonas extremadamente áridas.
El impacto ambiental es uno de los puntos más discutidos. Organismos científicos y centros de investigación han alertado sobre la presión que la extracción de salmuera ejerce sobre ecosistemas frágiles del norte de Chile, incluyendo humedales altoandinos y acuíferos subterráneos, fundamentales para la biodiversidad de la zona.
En este escenario, el proyecto BICAS propone una solución basada en biotecnología aplicada. Su tecnología, denominada Biolithia, utiliza microorganismos con capacidad de adsorber metales presentes en soluciones altamente salinas.
El sistema consiste en redirigir la salmuera residual hacia un biorreactor, donde estos microorganismos capturan el litio remanente en el flujo de residuos. Posteriormente, el mineral puede ser recuperado e incorporado nuevamente a la cadena productiva, reduciendo pérdidas y mejorando la eficiencia del proceso global.
De acuerdo con el equipo desarrollador, esta tecnología permitiría recuperar hasta un 35% del litio residual, especialmente en etapas donde los métodos tradicionales ya no resultan eficientes.
“La evaporación solar del litio perjudica el suelo porque genera una alta salinidad y afecta a humedales y yacimientos. Además, este proceso puede tardar entre 12 y 18 meses”, explica Naiara Saigg, estudiante de Ingeniería Comercial de la Usach e integrante del proyecto.
El equipo enfatiza que su propuesta no busca reemplazar el sistema actual de extracción, sino complementarlo mediante la recuperación de residuos que hoy no se aprovechan.
El proyecto ha sido reconocido en programas de innovación como Despega Usach 2026, donde obtuvo uno de los principales premios, y en el concurso Jump Chile, impulsado por la Pontificia Universidad Católica de Chile.
Actualmente, BICAS se encuentra en fase de validación experimental del proceso biotecnológico. El equipo trabaja además en la optimización de los microorganismos utilizados, con el objetivo de aumentar su eficiencia en la captura de litio y evaluar su escalabilidad a nivel industrial.
El desarrollo de este tipo de soluciones ocurre en un mercado del litio altamente dinámico. Tras el fuerte incremento de precios registrado entre 2021 y 2022, el sector experimentó posteriormente una corrección a la baja, lo que ha intensificado la búsqueda de tecnologías que mejoren la eficiencia y reduzcan costos operativos.
En paralelo, emergen alternativas como la extracción directa de litio (DLE, por sus siglas en inglés), que busca reducir el uso de evaporación solar mediante procesos químicos más rápidos y selectivos.
En este contexto, BICAS se inscribe en una tendencia global hacia modelos de producción más circulares, donde la recuperación de residuos y la optimización de recursos se han convertido en prioridades estratégicas para la industria minera.
El proyecto de la Usach busca posicionarse como una innovación científica con potencial de aplicación en la cadena del litio, uno de los recursos más relevantes para la transición energética global.
FUENTES: EL PAIS, IMAGINE COMUNICACIÓN