La mina de Salave, situada en Tapia de Casariego (Asturias), es uno de los yacimientos de oro más importantes de Europa, tanto por su potencial económico como por las controversias medioambientales y sociales que genera. Este tesoro mineral, valorado en más de 3.000 millones de euros, plantea un dilema: ¿es posible desarrollar su explotación sin comprometer el entorno natural y la calidad de vida de la región?