El dinamismo de la transición energética, la geotermia urbana, la gestión de recursos minerales y la digitalización marcan un nuevo escenario profesional en Euskadi. El ejercicio 2025 ha supuesto un punto de inflexión para la ingeniería de minas en Euskadi. El aumento de proyectos vinculados a la transición energética y a la gestión sostenible del subsuelo ha hecho crecer la demanda de perfiles técnicos especializados, especialmente en geotecnia, geotermia, hidrogeología y planificación minera.
Según fuentes del sector, 2025 se cierra con: Un incremento notable en estudios geológicos y geotécnicos asociados a infraestructuras urbanas y energéticas. Mayor actividad en consultoría y planificación minera, impulsada por la necesidad de optimizar recursos y garantizar suministros estratégicos. Y, un crecimiento sostenido de la geotermia, que se posiciona como una de las tecnologías renovables con mayor proyección a medio plazo.
El Colegio de Ingenieros de Minas del Norte ha participado en diversos foros técnicos y regulatorios, aportando criterio experto en debates sobre seguridad minera, ordenación del territorio y energías renovables.
Si 2024 fue el año de la expansión, 2025 ha sido el de la consolidación geotérmica en Euskadi, especialmente en núcleos urbanos. La combinación de eficiencia energética, estabilidad de suministro y reducción de emisiones ha convertido a esta tecnología en una de las prioridades para administraciones locales, centros tecnológicos y empresas de ingeniería.
Por ello en 2026 se prevé, entre otras acciones: La ampliación de redes de calor y frío con aporte geotérmico; La incorporación de modelos avanzados de simulación del subsuelo y la implementación de nuevos estándares de buenas prácticas para perforación y explotación.
La geotermia se ha integrado ya en proyectos de rehabilitación, vivienda colectiva e instalaciones industriales, reforzando la posición estratégica de los ingenieros e ingenieras de minas.
La volatilidad global en el suministro de minerales estratégicos ha llevado a Europa a revisar sus políticas y a impulsar nuevos mecanismos de seguridad de acceso. En el ámbito vasco, esto se ha traducido en más estudios, análisis de potencial y asesoramiento técnico para evaluar escenarios de abastecimiento, reciclaje
El próximo año habrá una mayor colaboración entre administraciones y tejido industrial para identificar oportunidades de circularidad,
El papel de la ingeniería de minas como disciplina transversal —entre la industria, la energía y el territorio— será clave para interpretar estos cambios.
La transformación digital del sector se ha intensificado en 2025. La implantación de sensores en tiempo real, los modelos predictivos y el uso de gemelos digitales ya no son tendencias incipientes: ahora forman parte habitual de los proyectos avanzados.
Por ello, el próximo año aumentará la adopción de modelos 3D integrados en obra civil, minería y geotecnia apoyados en nuevas herramientas de IA para predicción de riesgos geotécnicos y estructurales.
También se implementarán sistemas automáticos de monitorización del impacto ambiental y se integrarán en los procesos plataformas de datos que permitan la toma de decisiones más rápida y precisa.
El fortalecimiento del ecosistema digital está convirtiendo a la ingeniería de minas en una disciplina más segura, eficiente y analítica.
Más formación y mayor presencia institucional
Consciente del cambio de ciclo, el Colegio de Ingenieros de Minas del Norte prepara para 2026 una agenda centrada en:
Tras un 2025 marcado por el crecimiento y la transformación, la ingeniería de minas en Euskadi inicia 2026 con un horizonte claro: ser un actor determinante en la transición energética, la gestión responsable del territorio y la innovación tecnológica.
En un contexto donde la seguridad energética, la sostenibilidad y la planificación del subsuelo adquieren protagonismo, las y los profesionales colegiados se posicionan como piezas clave para construir el futuro energético e industrial del territorio.