Según ha identificado la Comisión Europea, la minería es una de las industrias estratégicas clave para el futuro de la economía de la Unión Europea. Además, ha establecido una serie de iniciativas para apoyar la inversión en esta actividad mejorando la sostenibilidad y la competitividad de su industria.
El sector minero siempre ha estado asociado a la idea de que el impacto que genera en el medioambiente es negativo. Sin embargo, con el paso del tiempo se ha demostrado que se trata de una industria esencial para la transición y sostenibilidad energética. A raíz de esto surge el término de la minería climática, que hace referencia a todos los beneficios que proporciona el sector a la lucha contra el cambio climático.
La minería española está resurgiendo de nuevo con el aumento de la demanda de minerales estratégicos. Extremadura es ahora el foco de esta transición energética al reabrirse el yacimiento de Aguablanca, situado en la localidad extremeña de Monasterio que llevaba 8 años cerrada.
La República Democrática del Congo (RDC) ha emergido como una pieza central en la cadena de suministro global de cobalto, mineral crucial para la fabricación de dispositivos electrónicos y baterías de vehículos eléctricos. Sin embargo, detrás de esta demanda creciente yace una problemática realidad marcada por abusos a los derechos humanos y condiciones deplorables en las minas de cobalto congoleñas.
Noruega se ha convertido en el primer país del mundo en aprobar las expediciones en sus aguas con una reforma para abrir sus fondos marinos a la explotación de minerales, poniendo en riesgo la preservación de los océanos, que sostienen la vida en la tierra.
El Consejo de Ministros, a propuesta del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), aprobó el 27 de diciembre, el Séptimo Plan General de Residuos Radiactivos (PGRR). Un documento clave, que fija la hoja de ruta para que España cumpla los objetivos europeos de clima y energía, cesando la explotación de las centrales nucleares, que comenzará en 2027 y finalizará en 2035.
Europa alcanzó en 2022 su mayor tasa de producción de energía sostenible, generando 21.000 millones de metros cúbicos (21 bcm) mediante la producción de biogás y biometano. Esta cifra representa el 6% del consumo total de la UE en 2022, considerándose superior a toda la demanda de gas natural de Polonia.
En su afán por mantener más vivo que nunca el pasado minero de la montaña central, La Asociación Sangre Minera, formado hace un año por ex trabajadores y vecinos de la zona, que pretende «proteger, difundir y desarrollar la cultura de la zona», dio este pasado sábado un paso al frente y decidió anticiparse a la celebración de Santa Bárbara, la patrona de los mineros, el 4 de diciembre.
Para ello, reunió la ilusión de una docena de ex trabajadores, con el apoyo del Grupo Aspaiasa y el Centro de Formación Profesional Virgen del Buen Suceso de La Robla, y se propuso crear una experiencia única: organizar la primera visita en décadas a la mina escuela en la que se formaron cientos de mineros.
Actualmente la ocupación laboral femenina es de menos del 25% en el sector industrial y únicamente siete empresas industriales españolas en el mercado continuo están lideradas en su consejo de administración por mujeres: CCEP, Duro Felguera, DESA, Ercross, FCC, Redeia y Reig Jofre. En el sector industrial, menos del 25% de la ocupación laboral es femenina y además el promedio de las mujeres directivas de las 60 empresas industriales es de un 34%. El liderazgo mayoritario por hombres deja la ocupación de mujeres en el sector de la energía, la metalurgia, las industrias minerales y la construcción muy por debajo del 50%.