El calor extremo ha dejado de ser una anomalía para convertirse en una característica estructural del clima. En 2025, el promedio de los últimos tres años (2023-2025) superó por primera vez el umbral de 1,5 °C de calentamiento respecto a la era preindustrial, el límite de referencia del Acuerdo de París. Once de los últimos años han sido los más cálidos jamás registrados. La pregunta que empieza a plantearse la comunidad científica ya no es solo cuánto va a subir la temperatura, sino a partir de qué punto el cuerpo humano deja de poder soportarla.
La imagen de La Rioja como tierra de viñedos y bodegas eclipsa con frecuencia otra historia igualmente profunda: la del subsuelo. Desde que los romanos alababan las arcillas de Tricio hasta las explotaciones carboníferas que funcionaron en Préjano hasta mediados del siglo XX, la comunidad autónoma ha sido escenario de una actividad extractiva continua que ha moldeado su paisaje, su economía y sus municipios. Un legado que sus ingenieros de minas conocen mejor que nadie y que merece ser recuperado para entender de dónde viene el territorio y a dónde puede ir.