En lo que va de septiembre, tres bólidos han cruzado los cielos de España y Marruecos sin dejar un solo fragmento en tierra. Ninguno llegó a recuperarse, pero cada uno recuerda que el espacio sigue enviándonos materia prima que la ciencia todavía no ha catalogado. Así ha ocurrido, de hecho, con un meteorito que cayó hace unos 5.000 años en lo que hoy es Polonia: un equipo liderado por la Universidad de Silesia acaba de confirmar que uno de sus granos escondía un mineral jamás descrito, al que han llamado kopernikita.