Uno de los elementos que más ha facilitado la vida de los ingenieros de minas ha sido la dinamita. Este explosivo fue inventado y patentado por Alfred Nobel –sí, el mismo que da nombre a los famosos premios– y ha sido fundamental en los últimos 150 años para el uso en guerras. Se considera un avance de los explosivos inventados por los chinos en el año 9 a.C. y otro producto como la nitroglicerina, inventado por Ascanio Sobrero, fue el principal soporte para que el sueco alcanzase la solución para su creación.