Los sistemas solares actuales para obtener electricidad resultan poco fiables ya que dependen de la situación atmosférica, de la arena o el polvo que flote en el aire y oculta parte de los rayos, del mantenimiento y multitud de variantes más. Por eso, una solución coherente sería colocar paneles en el espacio, ya que se lograría suministrar energía renovable a toda Europa.
La Unión Europea tiene previsto reducir, para 2030, la emisión de gases de efecto invernadero en un 55% por debajo de los niveles registrados en 1990. Es un objetivo que convierte a la UE en líder mundial en la lucha contra el cambio climático, con la finalidad de ser emisor cero neto hacia 2050.