Los sistemas solares actuales para obtener electricidad resultan poco fiables ya que dependen de la situación atmosférica, de la arena o el polvo que flote en el aire y oculta parte de los rayos, del mantenimiento y multitud de variantes más. Por eso, una solución coherente sería colocar paneles en el espacio, ya que se lograría suministrar energía renovable a toda Europa.