China, origen del 87% del magnesio existente en el mundo, ha cortado el suministro a otros países como consecuencia de un parón drástico en su producción que forma parte del plan para reducir la contaminación en su territorio. Las reservas del continente europeo están bajo mínimos desde noviembre de 2021 y la escasez de producción ha provocado una crisis en industrias como el automóvil y la metalurgia y, en el caso de España, también en la industria alimenticia.