La empresa australiana Infinity Lithium ha presentado su firme intención de explotar una mina de litio en Cáceres, proyecto que impulsaría el abastecimiento de 10 millones de coches eléctricos en nuestro país. Junto con el grupo Sacyr, tienen como objetivo crear una planta industrial adyacente de hidróxido de litio (LiOH), un componente esencial para fabricar las baterías recargables de ion-litio empleadas en estos vehículos.
El yacimiento de Valdeflórez es conocido por ser el segundo mayor depósito de Europa y poder producir hasta 15.000 toneladas de LiOH al año. Además, gracias a los avances industriales, el proceso de tratamiento del material químico no supondría riesgos para el medio ambiente.
Vincent Ledoux Pedailles, director ejecutivo de Infinity Lithium, ha destacado en una entrevista concedida a EFE los beneficios de la iniciativa: “Se pueden generar unos ingresos de 6.000 millones de dólares durante los próximos 30 años y a una rentabilidad antes de impuestos del 42%”. Con ella se generarían unos 1.000 puestos de trabajo al año, de los cuales en torno a 200 serían directos.
Por otra parte, Ledoux ha etiquetado la oportunidad como “única” para que España sea líder europea en la cadena de valor que representa la piedra angular de las baterías de los coches eléctricos. En estos momentos, el ejecutivo francés tiene el respaldo de la Comisión Europea para adquirir 15.000 toneladas anuales de LiOH, aunque aún no cuenta con la aprobación del Gobierno de España ni de las entidades locales.
Este yacimiento también supondría un impulso a nivel continental, puesto que la mayor parte de los proyectos de fabricación de baterías están en el centro y el este de Europa, mientras que el oeste parece no interesar y este podría ser un impulso para la creación de más fábricas. De cara a la competencia internacional, Europa aún tiene mucho por hacer en este sector, en el que su capacidad productiva representa menos de un 4% del total. Al frente están China y Estados Unidos con un 69% y un 15% respectivamente.
Fuentes: El Confidencial, El País