• +34 94 423 76 67
  • colegio@colminasbi.org

La historia de la central nuclear Lemóniz

central nuclear

La historia de la central nuclear Lemóniz

La energía nuclear supone más del 22% de la electricidad creada  en España gracias a las cinco centrales que están actualmente en funcionamiento en el país. Este dato podría haber sido mayor si la central nuclear de Lemóniz, situada entre Bakio y Arminza hubiese sido puesta en marcha. A lo largo de su historia, esta central ha sido protagonista de grandes movimientos vecinales y de disputas políticas las cuáles hicieron que nunca se activará ni albergará ningún tipo de material nuclear.

En el año 1972, Iberduero,  hoy en día Iberdrola, comenzó la construcción de dos reactores nucleares de 900 megavatios en la cala de Basordas, a 18 kilómetros de Bilbao.  Esta edificación formaba parte del proyecto eléctrico nacional emprendido en España en los años 70 que buscaba garantizar la independencia eléctrica de la región, el cual también definía la construcción de otras dos centrales más en la zona, una en Ispaster y otra en Deba.

Durante los años 80, el proyecto causó verdadera indignación entre la población vasca y se crearon ciertas organizaciones antinucleares que presionaron al Gobierno para el cierre de la central.  Esto, más la puesta marcha de una moratoria nuclear en 1983 no solo supuso el cierre de Lemóniz, sino de todas las centrales nucleares en proceso de construcción en España.

Características de la Central

Los reactores de la central iban a ser de agua ligera a presión (PWR), es decir que utilizarían el agua corriente para modelar los neutrones a alta velocidad liberados por las reacciones de fisión, las cuales tendrían lugar en el núcleo de los reactores.

En lo referente al asentamiento general, este se llevó a cabo mediante un dique rompeolas que ganó terreno al mar, cerrando así la cala de Basordas.

El futuro de la central

Tras décadas de abandono, la propiedad de los terrenos fue traspasada hace unos años por el Gobierno a las instituciones vascas.

Este acuerdo fue posible debido a la presentación por parte del Gobierno Vasco del proyecto para construir en Lemóniz  una gran piscifactoría en la que se criarían más de 11.000 toneladas de langostinos, truchas, salmón y rodaballo entre otras especies.

El proyecto necesitará de más 44 millones de euros pero ya cuenta con inversores privados tanto vascos, noruegos como franceses, lo que podría ponerlo en marcha en cualquier momento, transformando la inacabada central en un polo de atracción económica que generará aproximadamente  500 puestos de trabajo.

Colminasbi

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies