Amazon tenía el sueño de entregar paquetes a sus clientes a través de drones, sin embargo, no está yendo bastante bien su idea en el Reino Unido, donde el proyecto de ‘Amazon Prime Air’ tiene un futuro bastante difícil.
Parece sacado de una película de ciencia ficción a pesar de que no lo sea, todo el mundo conoce la mensajería tradicional de reparto mediante vehículos, pero este nuevo sistema abría un mundo de posibilidades intentando llevar al gigante hasta los lugares más inaccesibles del planeta.
El precio mayorista de la electricidad ha cerrado este junio con una media de 83,3 euros por megavatio hora (MWh), lo que supone el nivel más alto de la historia, superando así el precio récord que hasta ahora era de 71,49 euros en el mes de enero de 2017.
Hoy en día, la industria minera, sigue siendo bastante machista. Pero un machismo que hay que puntualizar, ya que si, durante siglos, las mujeres e incluso los niños han trabajado haciendo las tareas más ingratas del sector, su papel dice mucho de ser igualitario a la hora de reconocer su valía en puestos técnicos y directivos.
Aunque las compañías mineras hacen esfuerzos en incorporar más mujeres cualificadas, falta mucho por avanzar y habría que sensibilizar a las escuelas, institutos técnicos y universidades, y organismos públicos para trabajar en una ley de incorporación de mujeres en la minería.
Las instituciones y empresas mineras reconoces que la presencia de mujeres tiene efectos positivos para la organización en términos de resultados, de rentabilidad y de innovación. Pero no solo se trata de incorporar mujeres a la industria, sino de asegurar que hay un cambio cultural que permita que las mujeres trabajen tranquilas, se sientan cómodas y puedan permanecer en ella ya que el 98% de las mujeres que trabajan en el sector, de entre 25 y 35 años dice haber sufrido algún grado de acoso sexual.
En el marco de trabajo que está realizando la Mesa Mujer y Minería, iniciativa que buscar impulsar la incorporación femenina a la industria minera y lograr una mayor igualdad de género en la industria, los subsecretarios de Trabajo y Minería, María José Abud y Edgar Blanco, respectivamente, encabezaron el “Taller posiciones masculinizadas”, que permitirá a las empresas identificar las ocupaciones que tradicionalmente han sido ocupadas por hombres.
En la oportunidad, el subsecretario de Minería, Edgar Blanco, sostuvo que “dentro de los desafíos que nos hemos impuesto es ir aumentando la participación de mujeres en nuestra industria y, sobre todo, en aquellos cargos que han sido históricamente pensados para hombres, en una industria que, en sí misma, es masculinizada como la minería”.

En el ámbito laboral, la participación femenina en el país en la industria minera está entre un 8 y un 9%, a diferencia de Canadá o Australia que rondan sobre el 19,6 y 13,2% respectivamente.
Tras siglos de utilizar a las mujeres como auténticas mulas de carga a partir de 1996 por ley, las mujeres no han podido entrar a las minas subterráneas. En los últimos años, las empresas vinculadas a la minería han desarrollado un conjunto de estrategias para responder adecuadamente a las demandas sociales, con el objetivo de alcanzar un desarrollo sostenible, la incorporación y permanencia de la mujer en la minería.
La Asociación Mujeres en la Minería Industrial de España (WIM España), compuesta por mujeres multidisciplinares unidas entre sí por la minería, la industria y la igualdad declara que “hay que promocionar la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres en estos sectores fomentando el empleo, la permanencia, y el progreso de las mujeres en la minería en particular y en la industria en general”. “Impulsamos -prosiguen – la erradicación de la brecha salarial y los techos de cristal, fomentamos el trabajar con la educación desde la igualdad, ayudar a las empresas a conseguir la inclusión real y a reconocer el liderazgo en este ámbito”.
Volver a la mina, no puedes ser volver al pasado sino permitir que tanto trabajadoras de a minería de base como técnicas cualificadas puedan desarrollar su trabajo con plenos derechos de consideración y paridad.
La comisión de Industria, Comercio y Turismo celebrada, el pasado 13 de octubre, en el Congreso de los Diputados, acordó una iniciativa para un futuro Pacto de Estado por la Industria (PNL). Promovido por la Unión Profesional de Colegios de Ingenieros, el Instituto de Ingeniería en España (IIES) y el Consejo General de Colegios de Economistas, el pacto sentará las bases de una Ley de Industria que incentive la economía y modernice el modelo productivo actual mediante una transición ecológica y una transformación digital.
Este acuerdo se encuentra dentro de los objetivos de la Agenda 2030 y Desarrollo Sostenible (ODS) establecidos por la ONU y plantea, entre otras medidas, una mejora en la formación apoyando la empleabilidad, así como impulsar el desarrollo de las pymes industriales mediante financiación bancaria, digitalización de estas empresas, su internacionalización y la reducción de costes de transporte, logística y distribución.
El sector de la automoción también se ve afectado con este acuerdo ya que preveé ayudas para reducción de las emisiones, mayor inversión en I+D+i desarrollando baterías y medidas que atraigan al capital extranjero al territorio nacional, así como, facilitar las exportaciones.
Otra de las claves del PLN implica fortalecer un sector industrial farmacéutico para que sea capaz de hacer frente a otra futura crisis ya que la primera oleada del Covid 19 evidenció la dependencia del España del material sanitario procedente de países extranjeros.
Ello se traduce en la creación de un plan estratégico de prevención, establecer una reserva energética que garantice el abastecimiento e impulsar la fabricación de materiales, EPIs y otros productos de emergencia.
Desde el Congreso demandan que este pacto, se mantenga estable con independencia de cualquier cambio político y social, y con un compromiso presupuestario duradero y firme, para conseguir, tal y como señaló el portavoz socialista de Industria Alejandro Soler, el desarrollo industrial en España hasta alcanzar un 20% de PIB e igualar al promedio europeo, ya que éste se sitúa en un 15,8 del PIB frente al 18,6 de Europa
La energía nuclear supone más del 22% de la electricidad creada en España gracias a las cinco centrales que están actualmente en funcionamiento en el país. Este dato podría haber sido mayor si la central nuclear de Lemóniz, situada entre Bakio y Arminza hubiese sido puesta en marcha. A lo largo de su historia, esta central ha sido protagonista de grandes movimientos vecinales y de disputas políticas las cuáles hicieron que nunca se activará ni albergará ningún tipo de material nuclear.
En el año 1972, Iberduero, hoy en día Iberdrola, comenzó la construcción de dos reactores nucleares de 900 megavatios en la cala de Basordas, a 18 kilómetros de Bilbao. Esta edificación formaba parte del proyecto eléctrico nacional emprendido en España en los años 70 que buscaba garantizar la independencia eléctrica de la región, el cual también definía la construcción de otras dos centrales más en la zona, una en Ispaster y otra en Deba.
Durante los años 80, el proyecto causó verdadera indignación entre la población vasca y se crearon ciertas organizaciones antinucleares que presionaron al Gobierno para el cierre de la central. Esto, más la puesta marcha de una moratoria nuclear en 1983 no solo supuso el cierre de Lemóniz, sino de todas las centrales nucleares en proceso de construcción en España.
Los reactores de la central iban a ser de agua ligera a presión (PWR), es decir que utilizarían el agua corriente para modelar los neutrones a alta velocidad liberados por las reacciones de fisión, las cuales tendrían lugar en el núcleo de los reactores.
En lo referente al asentamiento general, este se llevó a cabo mediante un dique rompeolas que ganó terreno al mar, cerrando así la cala de Basordas.
Tras décadas de abandono, la propiedad de los terrenos fue traspasada hace unos años por el Gobierno a las instituciones vascas.
Este acuerdo fue posible debido a la presentación por parte del Gobierno Vasco del proyecto para construir en Lemóniz una gran piscifactoría en la que se criarían más de 11.000 toneladas de langostinos, truchas, salmón y rodaballo entre otras especies.
El proyecto necesitará de más 44 millones de euros pero ya cuenta con inversores privados tanto vascos, noruegos como franceses, lo que podría ponerlo en marcha en cualquier momento, transformando la inacabada central en un polo de atracción económica que generará aproximadamente 500 puestos de trabajo.
Nuestro serial de publicaciones sobre los elementos químicos descubiertos por investigadores de nuestro país concluye hoy tras analizar la historia del platino y el wolframio. Hoy investigaremos sobre el vanadio, un metal esencial para la vida de algunos organismos, así como para la fabricación de instrumentos de acero.
Hace unas semanas comenzamos nuestro serial de publicaciones sobre los elementos de la tabla periódica que han sido descubiertos por investigadores de nuestro país conociendo la historia del platino. En el post de hoy profundizaremos sobre el wolframio, un material estratégico muy codiciado en la Segunda Guerra Mundial y utilizado por los nazis para reforzar sus tanques. Este metal fue hallado en Bergara (Gipuzkoa) por dos hermanos logroñeses hace casi 250 años.
El wolframio (W) es un elemento químico de número atómico 74 y que forma parte del grupo de los metales de transición de la tabla periódica, al igual que el platino. Se trata de un metal escaso en la corteza terrestre y que se encuentra en determinados minerales en forma de óxidos o sales. Tiene un color gris acerado, duro y denso y fue descubierto por Fausto y Juan José Elhuyar tras los estudios previos de químicos y mineralogistas europeos.
En 1783, los hermanos Elhuyar encontraron un ácido a partir de la wolframita que era idéntico al ácido túngstico. Juan José trajo el mineral de su viaje por las minas y universidades europeas, donde se estuvo formando con los químicos y geólogos más prestigiosos de Francia, Alemania y Suecia.
A su vuelta al País Vasco, lograron aislar juntos el nuevo elemento mediante una reducción con carbón vegetalen un laboratorio del Real Seminario de Bergara. Posteriormente publicaron “Análisis químico del wolfram y examen de un nuevo metal que entra en su composición”, una memoria con la que describieron este descubrimiento.
El wolframio es un elemento frágil, pero que en estado puro se puede trabajar con facilidad, ya sea por forjado, trefilado, extrusión y sintetización. Este material se caracteriza por su gran fuerza y su resistencia calórica y química, puesto que no es fácilmente atacable por los ácidos. Asimismo, destaca entre el resto de metales en forma pura por su resistencia a tracción.
Debido a su uso para blindar la punta de los proyectiles antitanque, la adquisición del material fue indispensable para la Alemania nazi, que lo adquiría principalmente en España por las grandes reservas existentes en Galicia. De hecho, este abastecimiento fue tan importante para ellos que provocó una seria crisis diplomática con las potencias aliadas.
Actualmente, su uso es importante en aleaciones de acero resistentes, para fabricar herramientas de corte, la fabricación de bujías, para las puntas de los bolígrafos o para la preparación de barnices y mordientes de tintorería. También se aplica en joyería para realizar brazaletes, anillos y relojes.
En el Estado español podemos localizar minerales de wolframio en comunidades autónomas como Castilla y León, Galicia, Extremadura o Andalucía. Por su parte, a nivel internacional, los países con mayor riqueza del elemento son China, Bolivia, Portugal, Rusia, Corea del Sur, Perú y Estados Unidos.
La tabla periódica de elementos es un ordenamiento que muchas personas han visto e incluso estudiado desde su adolescencia, pero pocos se habrán parado a pensar de dónde proceden sus componentes. Tres de ellos fueron descubiertos por españoles e iremos analizándolos cronológicamente en nuestros próximos posts, comenzando hoy por el platino.
El platino (Pt) es un elemento químico de número atómico 78 y que forma parte del grupo de los metales de transición de la tabla periódica. Tiene un color blanco grisáceo en estado puro, es maleable y dúctil y se puede encontrar habitualmente en minas de rocas ígneas. Fue el primer elemento de la tabla descubierto por un investigador español, Antonio de Ulloa, cuando formó parte de una expedición a Ecuador en 1735 junto al científico alicantino Jorge Juan.
Diez años después trajo este material por primera vez a Europa y comenzó a experimentar con él en el Gabinete de Historia Natural de Madrid –el actual Museo Nacional de Ciencias Naturales– mientras realizaba trabajos científicos sobre dicho viaje. Ulloa lo nombró platino debido a su parecido con la plata a simple vista, elemento con el que lo confundieron en un principio.
No obstante, fue en 1751 cuando se reconocido como elemento químico tras lograr fundirlo con éxito. En los años posteriores, otros científicos siguieron investigando su maleabilidad y su pureza, procesos que establecieron la base de la metalurgia moderna del platino.
Este metalse distingue delos otros de su grupo por su dureza, su alta temperatura de fusión y su resistencia a la corrosión y las reacciones químicas, cualidades que lo han convertido en un elemento indispensable para fabricar productos. Las empresas de producción industrial estiman que forma parte de un 20% de los objetos elaborados, especialmente en sectores como la joyería, automoción, la química, la medicina o la electrónica, entre otros.
Las reservas de platino más grandes del mundo se encuentran en Sudáfrica y abarcan más del 70% de la producción global, por lo que se ha convertido también en su principal exportador. Otros países como Rusia, Canadá, Zimbabwe o Estados Unidos también destacan, aunque en menor medida, por sus provisiones del elemento.
En nuestros próximos posts trataremos de la misma manera la historia del wolframio y el vanadio, los otros dos elementos de la tabla descubiertos por investigadores nacidos en nuestro país.
Fuente: TheConversation, Oroinformación
El Estado español cuenta con más de un millón de pozos ilegales como refleja una encuesta realizada en 2017 por el Ministerio de Medioambiente, pero tal y como denuncian las organizaciones ecologistas y Greenpeace esa cifra dista mucho de ser real. Tiene que ocurrir una desgracia como la de Julen en Totalán para que salga nuevamente a la luz un problema que se cobra cada año nuevas víctimas y aboca al país a la sequía.
Ante las diferentes opiniones dispares y contradictorias publicadas, oídas y vistas en los medios de comunicación, tras el luctuoso suceso de Málaga, el Consejo General de Colegios Oficiales de Ingenieros Técnicos y Grados en Minas y Energía, quiere poner en conocimiento de la Opinión Pública que actualmente existe una regulación clara e inequívoca sobre cómo se tramitan las autorizaciones y legalizaciones de los pozos y sondeos en España. Lo único que hay que hacer es cumplirla punto por punto.