La infraestructura Bimep destinada a probar prototipos de captadores de energías marinas situada en la costa de Arminza se ha convertido en un referente mundial de la I+D de nuevas fuentes de energías renovables, concretamente en la investigación de tecnologías de aprovechamiento energético de las olas y eólica flotante al no existir en Europa ninguna otra instalación con las características técnicas ni permisos operativos que ofrece este centro de ensayo vasco.
A esto hay que añadir la dotación por parte del gigante tecnológico Microsoft de una beca de 15.000 euros al proyecto MarIA sobre el comportamiento de turbinas eólicas flotantes creado por un estudiante de la Universidad de País Vasco, reforzando así la posición de Euskadi en el marco global de investigación sobre energías renovables marinas.
Desde su nacimiento en 2015, la plataforma Biscay Marine Energy Platform está disponible para dispositivos undimotrices, es decir destinados a la energía creada por el movimiento de las olas pero hace unos meses obtuvo la autorización por parte del Ente Vasco de Energía (EVE) para realizar ensayos con aerogeneradores marinos flotantes.
Este acuerdo ha permitido la firma de un contrato entre Saitec Offshore Techonologies, una empresa destinada a la tecnología y servicios relacionados con la energía eólica marina y Bimep para la instalación del prototipo DemoSATH, el primer aerogenerador marino flotante del País Vasco constituido por dos flotadores cilíndricos en posición horizontal de hormigón armado pretensado.
Tras 18 meses destinados al diseño y construcción del prototipo, el objetivo de esta instalación será analizar durante dos años su comportamiento en condiciones operacionales y extremas además de recopilar datos de interés sobre construcción, mantenimiento y operación. Esto permitirá obtener el conocimiento necesario para aplicar mejoras y optimizaciones a proyectos comerciales futuros.
La iniciativa AI for Earth de Microsoft, destinada a crear proyectos innovadores basados en la inteligencia artificial para otorgar soluciones a retos de sostenibilidad ha decidido otorgar una beca al proyecto vasco MarIA, una plataforma destinada a optimizar la producción de la energía limpia que producen las turbinas eólica flotantes.
Los 15.000 euros de la beca se destinarán a la utilización de Microsoft Azure, una plataforma basada en el entrenamiento de redes neuronales artificiales que ayudará a reducir el proceso de simulación necesario para conseguir todas las variables que afectan directamente a los aerogeneradores como por ejemplo la dirección, el período y altura de las olas, la fuerza del viento hasta las propias condiciones mecánicas del aparato.
Además Microsoft aportará también formación, soporte por parte de sus profesionales y asesoramiento técnico para el correcto desarrollo del proyecto. Unos buenos resultados supondrían su entrada a la segunda fase en la cual Microsoft destinaría una nueva línea de financiación para su desarrollo aplicado.
El primer objetivo que persigue esta investigación será la validación del acople comparando los resultados del movimiento de la plataforma mediante simulaciones con datos obtenidos en laboratorios. Esta fase del estudio durará 3 meses y permitirán la optimización tanto de una red neuronal en el uso del intercambio de datos, así como la optimización de la malla de la dinámica de fluidos computacional. Tras esto, se comenzará con la creación de un código que consiga acoplar los diferentes desarrollos de software que estudian tanto la turbina, la plataforma y las líneas de fondeo. Mientras tanto, la primera forma de acople será evaluada para diferentes plataformas y estados de mar, así como la combinación de diferentes velocidades y direcciones de viento, para cada estado. Esta comparativa entre plataformas, y cálculo de la potencia generada se prevé que dure 4 meses, hasta diciembre del 2020.
Fuente: Microsoft
Iberdrola vuelve a liderar un nuevo proyecto de energías renovables que se asentará en el municipio de Armiñón en 2023. Con la participación del Grupo Mondragón, la Diputación Foral de Álava y el EVE (Ente Vasco de la Energía), el parque solar denominado Ekienea generará energía equivalente al consumo anual de 160.000 habitantes; casi la mitad de la población de Álava.
Los 70 millones invertidos servirán para seguir impulsando el auge de energías más limpias y renovables en Euskadi. El objetivo es que en 2030 un tercio de toda la energía que consumimos venga de fuentes limpias; como es el caso de la solar.
Álava ya cuenta con Ekian, el parque solar que se puso en marcha hace medio año en Arasur. Sin embargo, esta nueva instalación vecina compuesta por 200 hectáreas duplicará por cuatro la energía producida por el anterior parque. Mientras que Ekian produce 24 megavatios de electricidad, Ekienea generará 100 megavatios eléctricos. Además, se evitará la emisión a la atmósfera de 25.000 toneladas de dioxodo de carbono anuales gracias a los 250.000 paneles fotovoltaicos que serán instalados.
Los promotores han optado por ubicar el parque solar en el mismo territorio que Ekian por dos motivos: es la zona con más horas de sol de Euskadi y su llanura facilita la instalación. Asimismo, de las 200 hectáreas de las que se compone este proyecto, 100 serán para el propio parque y las otras 100 para la compensación ambiental y la preservación de zonas forestales.
El mayor parque solar de Euskadi abre camino hacia la reactivación económica y del empleo. En Euskadi hay varias empresas relacionadas con la industria energética y de movilidad, desde grandes operadores eólicos hasta promotores y constructores de centrales solares térmicas. Aún y todo, Iberdrola es el primer operador de energía eléctrica renovable en el mundo con más de 30.000 MW instalados.
El auge de las energías renovables va teniendo cada vez más importancia de cara a un futuro próximo y los proyectos impulsados por empresas vascas como Iberdrola son un buen ejemplo de ello.
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Iberdrola junto con Caja Rural ha puesto en marcha CAVAR: un nuevo proyecto que proporcionará energía eólica a la comunidad de Navarra. Se compone de cuatro parques y 32 generadores de Siemens Gamesa distribuidos en los municipios de Cadreita y Valtierra conformando así su mayor instalación de energía eólica en el Estado desde el año 2012.
Este proyecto no sólo va a impulsar el auge de las energías renovables, sino que también va a contribuir al resurgimiento de la crisis económica a la que nos enfrentamos. Se van a generar puestos de trabajo dentro de la actividad industrial, Iberdrola va a alcanzar la cifra récord de 10.000 millones en el ejercicio del año actual y la electrificación servirá de palanca para contribuir a dicha recuperación económica.
La multinacional vizcaína ha hecho frente a la crisis vigente a través de una obra que ha requerido de una gran práctica de ingeniería civil y de componentes fabricados en las comunidades limítrofes. CAVAR ha tenido un periodo de construcción de un año y su inversión supera los 100 millones de euros financiados en parte por el BIE (Banco Internacional Europeo).
Iberdrola estima que CAVAR evitará la emisión anual de 84.000 toneladas de CO2 a la atmósfera. También augura una producción de energía limpia equivalente al consumo anual medio de 45.000 hogares, es decir, del 25% de la población de Pamplona.
Este proyecto cuenta con una instalación de 111 megavatios (MW) de potencia, pero debemos tener en cuenta que la multinacional vizcaína es líder en nuestro país en lo respecta a energías renovables. En todo el territorio tiene una capacidad eólica instalada de más de 6.000 MW y de más de 16.500 MW renovable; por lo que el nuevo parque eólico seguirá contribuyendo a la expansión de las energías renovables. Además, como señala AFELMA (Asociación de Fabricantes Españoles de Lanas Minerales Aislantes), una mayor eficiencia energética en la edificación y en la industria beneficiarán a la protección del medio ambiente.
El coronavirus no solamente ha afectado al sector empresarial y a la vida cotidiana, también ha tenido impacto en el ruido sísmico proveniente de fuentes naturales y artificiales, como el tráfico automovilístico, el oleaje del mar o la actividad industrial, que generan vibraciones omnidireccionales en la superficie de la Tierra y que son detectadas por la red de estaciones sísmicas.
En todo el Estado, hay un total de 55 estaciones sísmicas de Banda Ancha instaladas y más de 70 de Corto Periodo. Mientras que las primeras responden al movimiento (velocidad) del suelo sin distorsión entre periodos de 120 segundos y frecuencias de Hz a través de sensores Streckeissen, las de corto periodo, también denominadas redes de microsismicidad, son capaces de detectar vía radio dichos movimientos en tiempo real y en zonas determinadas.
Esta reducción del ruido sísmico que para los sismólogos es conocido como “ruido cultural” también ha sido percibida en todo el mundo. Geólogos del planeta y, especialmente, Thomas Lecocq, sismólogo del Observatorio Real de Bélgica, afirman que esa reducción corresponde a un 30% (lo que equivale a un tercio a nivel global. En el caso de Bruselas, la capital europea, el ruido sísmico ambiental se ha visto reducido entre un 30% y un 50%.
A nivel local, el Institut Cartogràfic i Geològic de Catalunya (ICGC) detectó en zonas urbanas como la localidad tarragonesa de Reus una reducción del ruido sísmico de un 25% entre el 30 de marzo y 12 de abril; dos días antes de cumplirse el primer mes desde que se decretó el Estado de Alarma.
Normalmente, la reducción de este tipo de ruido suele darse en fechas señaladas como las vacaciones de Navidad y en periodos temporales limitados. Aún y todo, la despoblación de las calles y la ausencia de vehículos dada en esta situación excepcional ha provocado estos efectos en nuestro planeta que, en contraposición a la contaminación, ha mejorado la calidad del aire.
Los efectos causados por el coronavirus son más que positivos para la sismología. La reducción de este ruido permite a los científicos detectar con mayor precisión los registros de los terremotos o las erupciones volcánicas en todo el mundo. También favorece a la medición de la posición e intensidad de las tormentas oceánicas; lo que, a su vez, beneficia a los responsables de la predicción de la meteorología.
La ausencia del “ruido cultural” también permite a estos científicos investigar los temblores de mayor debilidad que surgen en la corteza terrestre. De este modo, los expertos pueden obtener una mayor compresión sobre la actividad volcánica y sobre los cambios que se producen en la capa freática de la Tierra
Los expertos advierten de la gran recesión económica a la que nos enfrentamos a causa del COVID-19. Sin embargo, el auge de las energías renovables parece haberse implementado como una demanda necesaria para el posible resurgimiento de la futura actividad económica.
Diez universidades españolas han posicionado al menos una materia de conocimiento entre las 50 mejores a nivel internacional en el QS World University Rankings by Subjects. Esta clasificación ha sido publicada por la compañía británica Quacquarelli Symonds, especializada en educación y estudio en el extranjero, y ha incluido la especialidad de Minas impartida por la Politécnica de Madrid entre las más avaladas.
Nuestro serial de publicaciones sobre los elementos químicos descubiertos por investigadores de nuestro país concluye hoy tras analizar la historia del platino y el wolframio. Hoy investigaremos sobre el vanadio, un metal esencial para la vida de algunos organismos, así como para la fabricación de instrumentos de acero.
Hace unas semanas comenzamos nuestro serial de publicaciones sobre los elementos de la tabla periódica que han sido descubiertos por investigadores de nuestro país conociendo la historia del platino. En el post de hoy profundizaremos sobre el wolframio, un material estratégico muy codiciado en la Segunda Guerra Mundial y utilizado por los nazis para reforzar sus tanques. Este metal fue hallado en Bergara (Gipuzkoa) por dos hermanos logroñeses hace casi 250 años.
El wolframio (W) es un elemento químico de número atómico 74 y que forma parte del grupo de los metales de transición de la tabla periódica, al igual que el platino. Se trata de un metal escaso en la corteza terrestre y que se encuentra en determinados minerales en forma de óxidos o sales. Tiene un color gris acerado, duro y denso y fue descubierto por Fausto y Juan José Elhuyar tras los estudios previos de químicos y mineralogistas europeos.
En 1783, los hermanos Elhuyar encontraron un ácido a partir de la wolframita que era idéntico al ácido túngstico. Juan José trajo el mineral de su viaje por las minas y universidades europeas, donde se estuvo formando con los químicos y geólogos más prestigiosos de Francia, Alemania y Suecia.
A su vuelta al País Vasco, lograron aislar juntos el nuevo elemento mediante una reducción con carbón vegetalen un laboratorio del Real Seminario de Bergara. Posteriormente publicaron “Análisis químico del wolfram y examen de un nuevo metal que entra en su composición”, una memoria con la que describieron este descubrimiento.
El wolframio es un elemento frágil, pero que en estado puro se puede trabajar con facilidad, ya sea por forjado, trefilado, extrusión y sintetización. Este material se caracteriza por su gran fuerza y su resistencia calórica y química, puesto que no es fácilmente atacable por los ácidos. Asimismo, destaca entre el resto de metales en forma pura por su resistencia a tracción.
Debido a su uso para blindar la punta de los proyectiles antitanque, la adquisición del material fue indispensable para la Alemania nazi, que lo adquiría principalmente en España por las grandes reservas existentes en Galicia. De hecho, este abastecimiento fue tan importante para ellos que provocó una seria crisis diplomática con las potencias aliadas.
Actualmente, su uso es importante en aleaciones de acero resistentes, para fabricar herramientas de corte, la fabricación de bujías, para las puntas de los bolígrafos o para la preparación de barnices y mordientes de tintorería. También se aplica en joyería para realizar brazaletes, anillos y relojes.
En el Estado español podemos localizar minerales de wolframio en comunidades autónomas como Castilla y León, Galicia, Extremadura o Andalucía. Por su parte, a nivel internacional, los países con mayor riqueza del elemento son China, Bolivia, Portugal, Rusia, Corea del Sur, Perú y Estados Unidos.
La tabla periódica de elementos es un ordenamiento que muchas personas han visto e incluso estudiado desde su adolescencia, pero pocos se habrán parado a pensar de dónde proceden sus componentes. Tres de ellos fueron descubiertos por españoles e iremos analizándolos cronológicamente en nuestros próximos posts, comenzando hoy por el platino.
El platino (Pt) es un elemento químico de número atómico 78 y que forma parte del grupo de los metales de transición de la tabla periódica. Tiene un color blanco grisáceo en estado puro, es maleable y dúctil y se puede encontrar habitualmente en minas de rocas ígneas. Fue el primer elemento de la tabla descubierto por un investigador español, Antonio de Ulloa, cuando formó parte de una expedición a Ecuador en 1735 junto al científico alicantino Jorge Juan.
Diez años después trajo este material por primera vez a Europa y comenzó a experimentar con él en el Gabinete de Historia Natural de Madrid –el actual Museo Nacional de Ciencias Naturales– mientras realizaba trabajos científicos sobre dicho viaje. Ulloa lo nombró platino debido a su parecido con la plata a simple vista, elemento con el que lo confundieron en un principio.
No obstante, fue en 1751 cuando se reconocido como elemento químico tras lograr fundirlo con éxito. En los años posteriores, otros científicos siguieron investigando su maleabilidad y su pureza, procesos que establecieron la base de la metalurgia moderna del platino.
Este metalse distingue delos otros de su grupo por su dureza, su alta temperatura de fusión y su resistencia a la corrosión y las reacciones químicas, cualidades que lo han convertido en un elemento indispensable para fabricar productos. Las empresas de producción industrial estiman que forma parte de un 20% de los objetos elaborados, especialmente en sectores como la joyería, automoción, la química, la medicina o la electrónica, entre otros.
Las reservas de platino más grandes del mundo se encuentran en Sudáfrica y abarcan más del 70% de la producción global, por lo que se ha convertido también en su principal exportador. Otros países como Rusia, Canadá, Zimbabwe o Estados Unidos también destacan, aunque en menor medida, por sus provisiones del elemento.
En nuestros próximos posts trataremos de la misma manera la historia del wolframio y el vanadio, los otros dos elementos de la tabla descubiertos por investigadores nacidos en nuestro país.
Fuente: TheConversation, Oroinformación
Los científicos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) han obtenido por primera vez en el Estado la fórmula óptima para el coltán del yacimiento de Penouta (Ourense) tras seis años de trabajo. Esta mina es la única de Europa donde se extrae la mezcla de los óxidos de niobio y tántalo, también conocida como “oro negro”, imprescindibles para fabricar desde productos tecnológicos hasta armas inteligentes.