Desde que el volcán Cumbre Vieja (La Palma, Islas Canarias) estallara el pasado 19 de septiembre, la comunidad científica ha vigilado de forma continua el alcance de la erupción. El uso de drones para su supervisión la ha convertido en el fenómeno de la naturaleza más monitorizado del mundo.
Aunque las Islas Canarias son el territorio de origen volcánico más conocido del Estado, hay regiones de la península cuya procedencia es similar, como es el caso de Murcia. El terreno murciano es mayoritariamente de composición magmática e incluso varias de sus cumbres son en realidad cráteres durmientes desde hace millones de años, que no se prevé vuelvan a tener actividad volcánica.