Cada móvil guardado en un cajón, cada ordenador de torre arrinconado en un trastero, es en realidad un pequeño yacimiento sin explotar. España genera ya varios cientos de miles de toneladas de residuos electrónicos al año y, según las previsiones, esa cifra seguirá creciendo con fuerza hasta 2030. La respuesta no pasa solo por reciclar más, sino por extraer mejor: un equipo del Centro Nacional de Investigaciones Metalúrgicas (CENIM), del CSIC, ha puesto en marcha en Madrid una planta piloto que recupera cobre, plata y platino de aparatos electrónicos desechados con un proceso más limpio y eficiente que los métodos tradicionales.
En lo que va de septiembre, tres bólidos han cruzado los cielos de España y Marruecos sin dejar un solo fragmento en tierra. Ninguno llegó a recuperarse, pero cada uno recuerda que el espacio sigue enviándonos materia prima que la ciencia todavía no ha catalogado. Así ha ocurrido, de hecho, con un meteorito que cayó hace unos 5.000 años en lo que hoy es Polonia: un equipo liderado por la Universidad de Silesia acaba de confirmar que uno de sus granos escondía un mineral jamás descrito, al que han llamado kopernikita.
El calor extremo ha dejado de ser una anomalía para convertirse en una característica estructural del clima. En 2025, el promedio de los últimos tres años (2023-2025) superó por primera vez el umbral de 1,5 °C de calentamiento respecto a la era preindustrial, el límite de referencia del Acuerdo de París. Once de los últimos años han sido los más cálidos jamás registrados. La pregunta que empieza a plantearse la comunidad científica ya no es solo cuánto va a subir la temperatura, sino a partir de qué punto el cuerpo humano deja de poder soportarla.
La imagen de La Rioja como tierra de viñedos y bodegas eclipsa con frecuencia otra historia igualmente profunda: la del subsuelo. Desde que los romanos alababan las arcillas de Tricio hasta las explotaciones carboníferas que funcionaron en Préjano hasta mediados del siglo XX, la comunidad autónoma ha sido escenario de una actividad extractiva continua que ha moldeado su paisaje, su economía y sus municipios. Un legado que sus ingenieros de minas conocen mejor que nadie y que merece ser recuperado para entender de dónde viene el territorio y a dónde puede ir.
Cada vez que alguien utiliza un modelo de lenguaje avanzado, en algún lugar del mundo una línea de alta tensión transporta más electricidad, un sistema de refrigeración trabaja a pleno rendimiento y, en última instancia, una mina extrae más mineral. La inteligencia artificial no es una nube inmaterial: es cobre. Un solo centro de datos diseñado para entrenar modelos de IA de gran escala puede llegar a consumir hasta 50.000 toneladas de este metal, entre tres y diez veces más que una instalación convencional. Para ilustrar la magnitud de la cifra: la histórica mina de Riotinto, en Huelva, produjo 51.139 toneladas en todo 2025, su mejor año desde que reabrió en 2016. Un solo centro de datos podría absorber esa producción entera.
El informe Copper in the Age of AI, de S&P Global, prevé que la demanda mundial crecerá un 50% hasta 2040, y la Agencia Internacional de la Energía advierte que las minas en desarrollo apenas cubrirán el 70% de esa demanda. El mercado ya lo anticipa: desde principios de 2026, el precio del cobre acumula una subida anual cercana al 40%.
La transición energética no se construye solo con paneles solares y aerogeneradores. Detrás de cada batería, de cada cable de transporte eléctrico y de cada imán permanente hay litio, cobre, cobalto, níquel, manganeso o tierras raras. Son los llamados minerales críticos, y su demanda se disparará en las próximas décadas a medida que la electrificación de la economía avance. La Agencia Internacional de la Energía lleva años advirtiendo de que esta transformación será también, inevitablemente, una transición minera. Para España, eso no es solo un reto: es una oportunidad estratégica de primera magnitud.
En 1919, en el Reino Unido, un grupo de mujeres, que había asumido funciones técnicas mientras los hombres combatían en la Primera Guerra Mundial, decidió juntarse para mantener el espacio que había ganado durante esos años. Casi un siglo después, en 2014, esa misma comunidad estableció el Día Internacional de la Mujer en la Ingeniería, una fecha que en 2016 recibió el respaldo de la UNESCO y que reconoce cada año a 50 profesionales destacadas de todo el mundo. Desde entonces, el 23 de junio se ha convertido en un día para poner en valor el talento femenino en este campo.
Un estudio geodinámico de alta precisión realizado por Asier Madarieta, investigador de la Universidad Pública del País Vasco (UPV/EHU), ha demostrado que el territorio de España y Portugal se desplaza de forma lenta, constante y asimétrica. Esto se debe al constante choque de la placa tectónica africana contra la euroasiática, un fenómeno que encoje la corteza terrestre del sur de Europa y acumula cargas eléctricas en las fracturas del Mediterráneo occidental.
Un grupo de estudiantes de la Universidad de Santiago de Chile (Usach) ha desarrollado una biotecnología que utiliza microorganismos para recuperar litio residual presente en salmueras tras los procesos convencionales de extracción. El proyecto, denominado BICAS, plantea una alternativa complementaria al modelo actual y estima la recuperación de hasta un 35% del mineral que hoy se pierde en etapas intermedias del proceso.
La transición energética gana velocidad en España. El Gobierno central ha anunciado la asignación provisional de 670 millones de euros procedentes del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) para impulsar proyectos vinculados a las energías renovables, el almacenamiento energético, la movilidad sostenible y la electrificación de la economía.
La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, detalló que las ayudas se canalizarán a través de seis líneas estratégicas gestionadas por el IDAE, con el objetivo de reforzar la independencia energética, acelerar la descarbonización y consolidar una industria asociada a las tecnologías limpias.