La Agencia Portuguesa de Ambiente ha dado luz verde a la evaluación de impacto ambiental y con ella al proyecto que Savannah Resources ha presentado para abrir el yacimiento de Mina do Barroso, situado a apenas 20 kilómetros de la frontera con Galicia que se convertirá a partir del próximo 2022 en la primera Mina de Litio de Europa.
El proyecto vasco desarrollará un nuevo concepto de subestación flotante
WIND2GRID inició su andadura en el 2020 con el objetivo de impulsar la investigación y el desarrollo colaborativo de tecnologías, componentes y sistemas para la creación de nuevas subestaciones flotantes de eólica marina. Con un presupuesto de 6,8 millones de euros, financiado por el Programa Hazitek del Gobierno Vasco, con apoyo del Fondo Europeo de Desarrollo Regional, en él participan 11 empresas vascas líderes en el sector marítimo y eólico internacional.
Algunas son ahora, hoteles, fábricas de cerveza y hasta un parque de atracciones. Esta es la reconversión que están viviendo numerosas y búnkeres que, así disfrutar de una segunda vida. Espacios reconvertidos a lo largo y ancho del planeta que se reinventaron, y trajeron consigo empleo y actividad económica. Algo que también se busca para las minas asturianas después de que echaran el cierre, las últimas en 2018, en cumplimiento de la directiva europea que obligaba a clausurar los yacimientos de carbón que no fueran competitivos.
Únicamente continúa la actividad extractiva el pozo San Nicolás, en Mieres, propiedad de Hunosa.
Una vez que se agota la producción de una mina, el área generada puede seguir siendo útil, por ello se han reconversionado en varios lugares convirtiéndolos en espacios útiles para usos económicos y sociales.
En otros lugares del mundo se han creado proyectos bajo tierra, los cuales son inimaginables en España por el momento, pero muestran la existencia de muchas posibilidades para dar una segunda vida a las minas. Borja Sánchez, consejero de Ciencia, Innovación y Universidades dio dos ejemplos claros. El primero, la mina de oro abandonada en Dakota de sur, donde se creó el centro de investigación subterránea de Sanford, en Black Hills . Ahí fue donde se llevó a cabo el experimento LUX-Zeplin en busca de materia oscura a 4.850m debajo de la superficie terrestre.
El segundo, trata del antiguo refugio antiaéreo de la Segunda Guerra Mundial situado en Reino Unido, donde dos empresarios crearon Growing Underground reconvirtiendo el espacio en el primer huerto subterráneo del mundo. A su vez, En Caplham, Londres, se cultivan brotes de guisantes, rúcula, rábanos y berros, ya que la humedad en un pozo minero es constante, por lo que no se depende de las cuestiones meteorológicas para que estos alimentos pervivan.
Otros países también se han lanzado a aprovechar los espacios mineros como centros de ocio, deporte, actividades culturales o incluso viviendas. Un ejemplo llamativo es el de la ciudad minera australiana Coober Pedy, donde debido a las altas temperaturas que alcanzan en verano, aproximándose a los 50 grados, desarrollaron un pueblo bajo tierra. Levantaron casas, bares, comercios hasta hoteles, como es el caso de Desert Cave Hotel, donde los turistas pueden vivir la experiencia de dormir bajo tierra.
Las minas Ojamo, situadas en Lohja, Finlandia, son unas de las cuevas mas importantes de buceo. La actividad minera cesó en 1960 debido a que el bombeo de agua se detuvo y el yacimiento se inundó. El agua llega a más de 200 metros de profundidad.
En Suiza, esta la galería de pruebas de Hagerbach. Fundada en los años 70 por el ingeniero de minas Rudolf Amberg con el propósito de ofrecer un espacio para el desarrollo e investigación de túneles. Al principio, se centró en probar tecnologías de perforación y explosivos, hoy en día contiene campos experimentales, laboratorios, salas de seminarios y hasta lugares para celebrar una boda, entre otras actividades.
En Burdeos, alberga Les Bassins de Lumières, el centro de arte digital mas grande del mundo. Han pasado de asilar flotas submarinas alemanas e italianas durante la Segunda Guerra Mundial a exponer grandes obras de arte contemporáneo. Contiene 12.000 metros cuadrados y se reflejan proyecciones en agua de las cuatro piscinas donde atracaban los submarinos.
Los ejemplos mas extremos son en Wieliczka, Suiza, donde existe una catedral subterránea de la época de la Edad Media hecha de sal a 300 metros de profundidad. Y en la Salina Turda,Rumanía donde una mina de sal ceso en 1932 y hace 10 años reabrió como parque de atracciones. Incluye dentro del recorrido la visita de maquinas originales, una bolera, un minigolf y una noria.
En Asturias se plantea la propuesta por el SOMA-Fitag-UGT. La creación de un espacio para el procesamiento de datos, la utilización de agua de mina para producir hidrógeno y hasta un centro nacional de entrenamientos en rescates. En cambio, debido a la pandemia, al proyecto que mas voz se le ha dado ha sido a la creación de un almacén sanitario en el pozo de Santiago.
La idea se basa en los búnkeres de Finlandia, donde lleva décadas desde la Guerra Fría haciendo un almacenamiento suficiente de este tipo de material. Mientras que en España, las mascarillas se convirtieron en un articulo difícil de obtener al inicio de la pandemia. Los mineros, resaltan que existe una gran cantidad de espacios dentro del pozo que podrían guardar, por ejemplo, cajas repletas de mascarillas, jeringuillas, vacunas o medicamentos.
José Luis Alperi, secretario general del sindicato e ingeniero de profesión, explica que “El nitrógeno se introducía desde el exterior de la mina a través de una red de aire comprimido que recorría toda la estructura del pozo y que aún se conserva. Solo necesitaríamos disponer de armarios criogénicos que aprovechasen este gas para congelar la vacuna. Cada congelador podría guardar 7.500 dosis. Cinco millones de vacunas a largo plazo si tenemos en cuenta las dimensiones del pozo”.
Tampoco hace falta irse tan lejos de Asturias para encontrar proyectos interesantes. El pozo Lumajo en León, Villablino, alberga una fábrica de cerveza artesanal donde se realizan visitas guiadas y degustaciones.
El Ministerio de Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) a través del Instituto de Transición Justa, publicó el pasado 31 de diciembre en el BOE las bases reguladoras para la cesión de ayudas dirigidas a pequeños y grandes proyectos de inversión que generen empleo, promoviendo el desarrollo de zonas mineras para el periodo de 2020-2023.
La compañía Berkeley Energía se prepara para luchar por su proyecto de explotación de uranio frente a la propuesta de enmienda de la Ley de Cambio presentada el pasado miércoles 14 de octubre por PSOE y Unidas Podemos para la “prohibición de la investigación y el aprovechamiento de minerales radiactivos en España”. Por el momento la empresa esgrime 120 permisos y autorizaciones concedidas por las distintas Administraciones del Estado y ha recurrido al tratado comunitario Euratom para salvar su mina en España.
La principal actividad de Berkeley Energía es la creación de combustible uranio, un material esencial en la creación de combustible nuclear, y que lleva – junto a la empresa Obis Resoruces en Zahínos (Badajoz) –uno de los dos proyectos más importantes del país consistente en explotar una mina de uranio a cielo abierto en la provincia de Salamanca.
Desde la compañía declaran que este proyecto “garantizará a España y a la Unión Europea un proveedor interno, suministrando más de cuatro millones de libras de uranio al año, el equivalente al 10% del total del consumo de Europa, o más de un tercio de energía que se genera en España”.
El plan se encontraba a la espera de aprobación pero a consecuencia de la propuesta de enmienda, realizado de acuerdo Agenda de 2030 para el Desarrollo Sostenible (ODS) elaborado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), las acciones de la compañía se han convertido en las más volátiles del parqué español con una bajada del 30% y una posterior subida de 18% tras su incorporación reciente en Ibex Small Cap.
“Hay 100 millones de euros invertidos y un posible laudo internacional”
La batalla legal será llevada por el bufete Herbert Smith Freehils – que hasta la fecha ha ganado los recursos presentados por las organizaciones ecologistas en su contra – y según dicen, “los planes para cerrar la mina de uranio mediante una ley con efectos retroactivos afectan a 100 millones de euros ya invertidos y empujan hacia un posible laudo internacional”.
Por el momento, la compañía ha recurrido ante La Comunidad Europea de Energía Atómica o Euratom, – organismo público europeo encargado de coordinar los programas de investigación de la energía nuclear- no obstante, ni la empresa ni sus abogados precisan de dicho contenido.
Por ahora, lo más sólido parece ser el escudo levantado a base de lo que parecen hasta 120 permisos y autorizaciones de diez años de antigüedad ya que la empresa cuenta con tres proyectos que implican a cuatro administraciones diferentes: la mina, la planta de procesado del mineral y un proyecto de almacenamiento de residuos.
La propuesta de veto tampoco concedería autorizaciones para actividades relacionados con hidrocarburos (fracking) que implique utilizar la técnica de fractura hidráulica, comprometiendo los planes de explotación de una bolsa de gas en Subijana (Álava), un proyecto que garantizaría la autosuficiencia energética durante los siguientes 60 años a la Comunidad Autónoma Vasca.
En este sentido, el Partido Nacionalista Vasco (PNV), necesario para aprobar los presupuestos de 2021, podría jugar un papel relevante a favor de todo este proceso con sus votos. Incluso paralizar la tramitación de la enmienda antifracking y contra el uranio, arrojando un poco de esperanza a la compañía minera australiana.
Según datos de la Confederación Nacional de Empresarios de la Minería y de la Metalurgia (Confedem), a partir de las informaciones recopiladas por el centro de documentación del instituto Geológico y Minero de España, nuestro país es el tercero de Europa, solo por debajo de Suecia y Finlandia, con más materias primas en todo el continente. Sin embargo, a consecuencia de las presiones de grupos ambientales y el inmovilismo de las administraciones, estos terrenos no pueden ser explotados y por tanto, no podemos sacar ningún tipo de rentabilidad con su explotación.
En el Estado español, existe un plan que define los objetivos para la reducción de los gases de efecto invernadero, la penetración de energías renovables y de eficiencia energética para 2030. Este plan se llama Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC). Pero para contribuir al desarrollo de esta transición energética, el sector minero ha remitido al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico un documento, en el que identifica 13 minerales esenciales (aluminio, cobalto, cobre, estaño, grafito, litio, manganeso, níquel, oro, plata, tierras raras, vanadio y wolframio) y, de los que existe un exceso de cantidad y cuya extracción sería recomendable porque sus beneficios de explotación aportarían ingresos suficientes para invertir en nuevas energías.
Es decir, si bien es cierto que la explotación minera tiene un impacto negativo en el medio ambiente (a veces solo se pierde un 5% de la superficie removida), gracias a los minerales extraídos podrá llevarse a cabo este plan y terminar así con la producción energética contaminante para dar paso a otras más sostenibles como la eólica. Además, según el último informe realizado por Red de Soluciones Sostenibles, España se sitúa en el puesto nº 21 de los 162 países en vías de sostenibilidad, otra de las razones por las que debería realizarse esta esta transición lo antes posible.
Es importante mencionar que en todos los proyectos mineros se exige que se rehabilite la zona y como garantía, el Estado obliga a depositar un aval que ejecuta en caso de que la empresa no haga estos trabajos. Y también, que la explotación minera, además de contribuir en la transición energética y por tanto al desarrollo de un país más ecológico, genera riqueza y empleo y contribuye a planes que ayudarían a solucionar uno de los mayores problemas de nuestro país: la España vaciada.
Todo parecen ventajas, ¿no?
Como ya hemos constatado, todo indica a que la explotación minera tendría grandes beneficios en nuestro país pudiendo convertirlo en una gran potencia. Por ello desde este blog os animamos a abodar estudios de Ingeniería Técnica de Minas y os convirtáis en profesionales capaces de desarrollar técnicas más sostenibles de extracción que contribuyan a la mejora del medio ambiente.
El coronavirus no solamente ha afectado al sector empresarial y a la vida cotidiana, también ha tenido impacto en el ruido sísmico proveniente de fuentes naturales y artificiales, como el tráfico automovilístico, el oleaje del mar o la actividad industrial, que generan vibraciones omnidireccionales en la superficie de la Tierra y que son detectadas por la red de estaciones sísmicas.
En todo el Estado, hay un total de 55 estaciones sísmicas de Banda Ancha instaladas y más de 70 de Corto Periodo. Mientras que las primeras responden al movimiento (velocidad) del suelo sin distorsión entre periodos de 120 segundos y frecuencias de Hz a través de sensores Streckeissen, las de corto periodo, también denominadas redes de microsismicidad, son capaces de detectar vía radio dichos movimientos en tiempo real y en zonas determinadas.
Esta reducción del ruido sísmico que para los sismólogos es conocido como “ruido cultural” también ha sido percibida en todo el mundo. Geólogos del planeta y, especialmente, Thomas Lecocq, sismólogo del Observatorio Real de Bélgica, afirman que esa reducción corresponde a un 30% (lo que equivale a un tercio a nivel global. En el caso de Bruselas, la capital europea, el ruido sísmico ambiental se ha visto reducido entre un 30% y un 50%.
A nivel local, el Institut Cartogràfic i Geològic de Catalunya (ICGC) detectó en zonas urbanas como la localidad tarragonesa de Reus una reducción del ruido sísmico de un 25% entre el 30 de marzo y 12 de abril; dos días antes de cumplirse el primer mes desde que se decretó el Estado de Alarma.
Normalmente, la reducción de este tipo de ruido suele darse en fechas señaladas como las vacaciones de Navidad y en periodos temporales limitados. Aún y todo, la despoblación de las calles y la ausencia de vehículos dada en esta situación excepcional ha provocado estos efectos en nuestro planeta que, en contraposición a la contaminación, ha mejorado la calidad del aire.
Los efectos causados por el coronavirus son más que positivos para la sismología. La reducción de este ruido permite a los científicos detectar con mayor precisión los registros de los terremotos o las erupciones volcánicas en todo el mundo. También favorece a la medición de la posición e intensidad de las tormentas oceánicas; lo que, a su vez, beneficia a los responsables de la predicción de la meteorología.
La ausencia del “ruido cultural” también permite a estos científicos investigar los temblores de mayor debilidad que surgen en la corteza terrestre. De este modo, los expertos pueden obtener una mayor compresión sobre la actividad volcánica y sobre los cambios que se producen en la capa freática de la Tierra
La planta de estabilización de mercurio de Almadén (Ciudad Real) entrará en funcionamiento este próximo verano, tras posponerse su apertura desde la finalización del montaje en 2018. Desde entonces se han estado realizando pruebas para poner en marcha los mecanismos y el director de actividades industriales del proyecto, Javier Carrasco, explica que la demora de los plazos se ha debido a la necesidad de “hacer cambios importantes en los equipos principales”.
El Parque Minero de Riotinto (Huelva) se ha consolidado como el primer destino del turismo industrial de España, según anunció el pasado mes de diciembre la consejera de Turismo y Administración de la provincia andaluza, María Ángeles Muriel. Este espacio obtuvo dicho reconocimiento tras sobrepasar los 92.000 visitantes en 2018.
El Museo de la Minería de Gallarta (Abanto-Zierbena) acogerá hasta el 27 de febrero la exposición temporal Tierra Negra. Minas y Mineros (II). Se trata de la segunda parte del proyecto realizado por los fotógrafos Eduardo Urdangaray y Ramón Jiménez sobre el cierre de las minas, que ya ocupó las salas de exposiciones de este centro cultural en 2018 por estas mismas fechas.